La abundante actividad militar a que se vio enfrentada la División del Norte permitió a las autoridades municipales de las zonas ocupadas por el villismo, disfrutar de gran independencia en el manejo de los asuntos administrativos. El presidente municipal de Torreón se dedicó a normalizar la situación de la ciudad y realizó algunas obras en su beneficio. Con el tiempo, se hizo evidente que la expulsión de los españoles impactó al ya de por sí abandonado campo lagunero. La industria local se vio notablemente reducida, y si el comercio no se vio más afectado fue por el consumo de los grandes contingentes militares ahí establecidos.
Tras el triunfo sobre el ejército federal en Torreón, las relaciones entre Villa y Venustiano Carranza se deterioraron rápidamente, y el 14 de junio estalló el conflicto entre ambos cuando Carranza ordenó enviar refuerzos a Pánfilo Natera que se aprestaba a tomar Zacatecas. Villa se negó a ello y se dirigió él mismo hacia aquella ciudad.
Luego de la victoria sobre Zacatecas y tratando de evitar el cisma revolucionario, la División del Noreste, de la cual en teoría dependía la del Norte, invitó a los inconformes a unas pláticas de avenimiento. El 4 de julio, en Torreón, se reunieron representantes de ambos cuerpos militares para intentar llegar a un arreglo. En ella los delegados villistas reconocieron a Venustiano Carranza como Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, mientras que los delegados de la División del Noreste aceptaron que Francisco Villa continuara al mando de la División del Norte. Además, se reconoció la obligación del Primer Jefe de proporcionar a las Divisiones que conformaban el ejército Constitucionalista los elementos necesarios para enfrentarse al enemigo. Aunque el ambiente en que se celebraron las conferencias fue de “respetuosa camaradería”, al final los acuerdos no se respetaron.
A raíz de las numerosas derrotas infligidas al ejército federal, entre ellas las de Torreón y Zacatecas, el 15 de julio Victoriano Huerta se vio obligado a dimitir. El licenciado Francisco Carbajal fue nombrado presidente interino.
A fines de septiembre Francisco Villa desconoció a Venustiano Carranza. El 9 de octubre se inició la Convención de Aguascalientes con el propósito de arreglar las rivalidades de los jefes revolucionarios. A ella asistieron los generales de división y los jefes civiles. Ni Venustiano Carranza, ni Emiliano Zapata se presentaron. Zapata envió a un representante y Venustiano Carranza una carta en la que renunciaba a todo puesto político mientras que Villa y Zapata hicieran lo mismo. Después de violentas discusiones se aceptó que Carranza y Villa cesaran en sus funciones y se insistió en la presencia de Zapata. A pesar del esfuerzo, los acuerdos no se llevaron a la práctica y no se logró la unificación de los distintos grupos revolucionarios.
El enfrentamiento entre Villa y Obregón se dio durante los meses de abril, mayo y junio de 1915. En el Bajío, la División del Norte sufrió varias derrotas a manos del general Álvaro Obregón. En julio, Villa fue vencido definitivamente, en Aguascalientes, después de varios días de cruentos combates. La derrota lo obligó a regresar al norte junto con su mermada División.
Torreón continuó en poder de Villa hasta finales de septiembre. Para entonces ya habían salido de la ciudad los más importantes villistas. El general Juan N. Medina pidió a dos connotados ciudadanos convocasen a una reunión, junto con habitantes de Gómez Palacio y Ciudad Lerdo, para que se hicieran cargo de la administración de las ciudades El día 29 la ciudad fue ocupada por el general carrancista Murguía después de capturar San Pedro de las Colonias.
Museo de la Revolución
Horario
de servicio: de 9:00 a 19:00 horas
Lerdo de Tejada 1029, Centro.
Torreón, Coah., México.